Santo Domingo.— La tasa activa promedio ponderada de la banca múltiple dominicana se situó en 13.65 % anual en septiembre, frente al 14.08 % registrado en agosto y al 14.32 % de septiembre de 2025, según las estadísticas del Banco Central de la República Dominicana (BCRD). La reducción del costo promedio de los préstamos se produce mientras la economía recupera dinamismo, aunque las condiciones de financiamiento continúan siendo determinantes para las empresas que necesitan capital de trabajo o recursos para nuevas inversiones.
La evolución de las tasas presenta un escenario de señales mixtas. Mientras el interés promedio de los préstamos bancarios disminuyó en septiembre, el Banco Central elevó ese mismo mes su tasa de política monetaria de 5.25 % a 5.50 % anual, una decisión preventiva adoptada ante las presiones inflacionarias asociadas al encarecimiento de la energía, los riesgos externos y las perturbaciones en las cadenas de suministro.
La inflación interanual alcanzó 5.12 % en septiembre, ligeramente por encima del límite superior del rango de referencia de 4 % ± 1 % establecido por la autoridad monetaria. El BCRD considera que el comportamiento de los precios responde principalmente a factores externos y mantiene como prioridad preservar las expectativas de inflación.
En ese contexto, las empresas enfrentan una combinación de costos financieros todavía elevados, presiones sobre sus gastos operativos y necesidades de inversión para sostener su capacidad productiva.
Una recuperación económica con financiamiento más selectivo
El gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, informó el pasado 23 de octubre que la actividad económica dominicana creció 5.6 % interanual en septiembre, acumulando una expansión de 4.6 % durante los primeros nueve meses de 2026. Entre las actividades de mayor crecimiento acumulado figuran la construcción, con 8.2 %; los servicios financieros, con 7.8 %; y hoteles, bares y restaurantes, con 5.6 %.
El crédito al sector privado en moneda nacional, por su parte, aumentó aproximadamente 7.4 % interanual al cierre de septiembre, impulsado por el financiamiento a actividades productivas como construcción, manufactura y comercio.
Estos resultados indican que el financiamiento continúa expandiéndose, aunque su crecimiento no necesariamente se distribuye de manera uniforme entre empresas y sectores. El acceso al crédito depende de la capacidad de pago, las garantías, la situación financiera de cada solicitante y las políticas de riesgo de las entidades bancarias.
La tasa activa promedio tampoco equivale al interés que recibiría cualquier empresa al solicitar financiamiento. El indicador reúne distintas operaciones bancarias y no sustituye las condiciones particulares de los préstamos comerciales, que pueden variar según el monto, el plazo, la moneda y el perfil del deudor.
El costo del capital en las decisiones de expansión
Para dimensionar la incidencia de las tasas, una empresa que mantuviera un financiamiento de RD$10 millones durante un año, con un interés nominal de 13.65 % y sin amortizaciones de capital, tendría un gasto financiero de RD$1,365,000, antes de comisiones y otros cargos. A una tasa hipotética de 10 %, ese gasto sería de RD$1,000,000, una diferencia anual de RD$365,000.
El ejercicio es ilustrativo y no representa una oferta bancaria. En un préstamo amortizable, los intereses se calculan sobre los saldos pendientes y el costo efectivo depende también de las condiciones contractuales.
La diferencia adquiere relevancia en proyectos de expansión comercial, adquisición de equipos, inversiones inmobiliarias o modernización tecnológica, particularmente cuando los retornos previstos se materializan durante varios años.
El financiamiento de corto plazo también exige atención. Las compañías que dependen de líneas de crédito para adquirir inventarios o cubrir desfases entre pagos y cobros están expuestas a variaciones en los intereses y a posibles cambios en las condiciones de renovación.
Para las empresas con obligaciones a tasa variable, el seguimiento de la política monetaria resulta especialmente importante. Los movimientos de la tasa de referencia pueden transmitirse al mercado financiero con distintos plazos e intensidades, sin que exista una correspondencia automática entre la decisión del Banco Central y el interés aplicado a cada préstamo.
Las variables que determinarán el cierre de 2026
La evolución del financiamiento empresarial durante los próximos meses dependerá, entre otros factores, de la trayectoria de la inflación, las condiciones internacionales de liquidez, las decisiones de política monetaria y la demanda interna de crédito.
El Banco Central ha señalado que mantendrá una gestión activa de la liquidez del sistema financiero mientras procura que la inflación retorne al rango objetivo. Su evaluación también contempla los riesgos derivados del petróleo, los conflictos internacionales y los fenómenos climáticos que puedan alterar los precios.
La recuperación económica ofrece un entorno más favorable para los ingresos de numerosos sectores, pero las decisiones de inversión siguen requiriendo una evaluación rigurosa de su rentabilidad frente al costo efectivo del financiamiento.
Para los equipos directivos, la comparación entre tasas bancarias, plazos de recuperación, generación de efectivo y exposición a nuevas obligaciones financieras será particularmente importante en la preparación de los presupuestos y planes de inversión de 2027.