El dólar estadounidense ha ganado terreno frente al peso dominicano durante las últimas jornadas y volvió a situarse por encima de los RD$60 en la tasa oficial de referencia. El Banco Central de la República Dominicana registra una cotización de RD$60.1698 para la compra y RD$60.6902 para la venta, correspondiente al 2 de octubre y vigente durante el fin de semana y este lunes.
El movimiento resulta más claro al observar las últimas dos semanas. El 23 de septiembre, la tasa oficial de venta se encontraba en RD$59.7935 por dólar. Para el 1 de octubre había alcanzado RD$60.4545 y un día después subió hasta RD$60.6902. Entre el 23 de septiembre y el 2 de octubre, el incremento fue de aproximadamente RD$0.90 por dólar, equivalente a cerca de 1.5 %.
La subida reciente, sin embargo, necesita contexto. No significa que el peso dominicano haya entrado necesariamente en una tendencia prolongada de depreciación. Al anunciar el 30 de septiembre un aumento de 25 puntos básicos en su tasa de política monetaria, de 5.25 % a 5.50 %, el Banco Central informó que el peso todavía acumulaba una apreciación cercana al 6 % durante 2026. También destacó que las actividades generadoras de divisas habían contribuido a mantener una estabilidad relativa del tipo de cambio.
Eso convierte el comportamiento de finales de septiembre y principios de octubre en un repunte reciente del dólar dentro de un año que, hasta ahora, había sido favorable al peso, y no en evidencia suficiente para afirmar que existe una nueva tendencia cambiaria de largo plazo.
El Banco Central tampoco ha atribuido públicamente este movimiento de los últimos días a una sola causa. Por esa razón, sería incorrecto presentar como hecho que la subida responde específicamente a importaciones, demanda empresarial, pagos fiscales o cualquier otro factor sin datos que lo demuestren.
Sí existe un contexto monetario relevante. El BCRD decidió elevar su tasa de política monetaria a 5.50 % al cierre de septiembre y señaló que continuaría gestionando activamente la liquidez del sistema financiero ante un entorno internacional volátil. Al mismo tiempo, las reservas internacionales permanecían por encima de los US$15,000 millones: en septiembre se situaron alrededor de US$15,240 millones, según los datos publicados por la institución.
Para consumidores y empresas, el efecto práctico depende de que el movimiento se mantenga. Un dólar más caro aumenta el costo en pesos de compras realizadas directamente en esa moneda, viajes y pagos internacionales. También puede trasladarse gradualmente a determinados bienes importados si la depreciación persiste, aunque una variación de pocos días no permite concluir por sí sola que habrá aumentos generalizados de precios.
Las tasas que enfrenta el consumidor, además, no son necesariamente iguales a la referencia del Banco Central. Este lunes varias entidades financieras ofrecían dólares alrededor o por encima de RD$60.80 para la venta, con diferencias según banco, canal y tipo de operación.
La señal que deberá observarse durante esta semana no es simplemente si el dólar permanece sobre RD$60, sino si continúa alejándose de los niveles de septiembre. Una permanencia o avance sostenido por encima de RD$61 en las tasas bancarias sería un movimiento más relevante que las fluctuaciones diarias y justificaría revisar nuevamente sus posibles efectos sobre importaciones, precios y decisiones financieras.