Londres.— Los nuevos esfuerzos diplomáticos para reducir el conflicto entre Estados Unidos e Irán influyeron este jueves en los mercados petroleros, donde el barril de Brent cerró en US$114.88, una caída de 0.38 %, mientras los operadores evaluaban las posibilidades de negociación frente al riesgo de nuevas interrupciones del suministro energético.

El petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) terminó la jornada en US$102 por barril, con un descenso de 0.76 %. Ambos indicadores llegaron a perder más de dos dólares durante la sesión, antes de recuperar parte del terreno tras conocerse informaciones sobre nuevas amenazas a instalaciones petroleras de la región.

Según informaciones publicadas por Reuters, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, intentó reactivar los contactos mediante una comunicación dirigida a Mohsen Rezaei, funcionario de seguridad iraní. La gestión fue reportada inicialmente por The Wall Street Journal, que citó a funcionarios estadounidenses y personas familiarizadas con el asunto.

En paralelo, mediadores de Catar presentaron a Irán un borrador de acuerdo destinado a poner fin al conflicto con Estados Unidos e Israel. Sin embargo, un alto funcionario iraní rechazó las ideas planteadas, según una fuente conocedora de las negociaciones citada por Reuters.

Hasta este jueves no se había anunciado un acuerdo ni un calendario formal de conversaciones aceptado por las partes.

Persisten los riesgos para el suministro

La expectativa de una salida negociada coincidió con nuevas informaciones sobre ataques y amenazas a la infraestructura energética de Oriente Medio.

Durante la jornada circularon reportes sobre ataques con misiles contra instalaciones vinculadas a Saudi Aramco. Irán también afirmó que tres buques petroleros habían impactado minas marítimas cerca del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de hidrocarburos del mundo.

Esas afirmaciones no pudieron ser verificadas de manera independiente en la información consultada.

La situación de seguridad llevó además a las petroleras estadounidenses ExxonMobil y Chevron a cancelar los viajes previstos de algunos ejecutivos a un encuentro del sector energético en Emiratos Árabes Unidos, de acuerdo con fuentes citadas por Reuters.

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una vía estratégica para las exportaciones petroleras de los productores de la región. Las amenazas a la navegación pueden afectar las primas de seguros, los costos de transporte y las expectativas de suministro incluso cuando no se confirma una interrupción física de los embarques.

Un mercado pendiente de la diplomacia y la seguridad

La evolución del petróleo durante la jornada reflejó la coexistencia de dos factores: la posibilidad de una desescalada diplomática y el temor a que el conflicto comprometa nuevas instalaciones o rutas comerciales.

Los precios también estuvieron condicionados por expectativas de mayor producción rusa de crudo y diésel, mientras los datos de inventarios estadounidenses mostraron descensos en las existencias de petróleo y destilados, acompañados de un aumento de las reservas de gasolina.

Para economías importadoras de combustibles como República Dominicana, la persistencia de precios internacionales elevados representa un factor de presión sobre los costos de abastecimiento energético. Su eventual efecto sobre los precios locales dependerá, entre otros elementos, de las cotizaciones utilizadas para las importaciones, el tipo de cambio, los impuestos y las decisiones oficiales de fijación de precios.

Las gestiones diplomáticas conocidas este jueves no permiten anticipar una solución inmediata. La evolución de los contactos entre Washington y Teherán, junto con la seguridad del transporte marítimo y de las instalaciones petroleras, continuará siendo determinante para el comportamiento del mercado energético.