Santo Domingo.— La incorporación de inteligencia artificial (IA) avanza en el sector empresarial dominicano, impulsada por la digitalización de los servicios financieros, el comercio y los procesos administrativos. Aunque algunas organizaciones comienzan a documentar mejoras en productividad y eficiencia, las estadísticas disponibles muestran diferencias importantes entre el uso de estas herramientas y su integración efectiva en las operaciones empresariales.
De acuerdo con el boletín sobre tecnologías de la información y comunicación de la Encuesta Nacional de Actividad Económica (ENAE) 2025, elaborado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el 35 % de las empresas formales con acceso a internet utiliza inteligencia artificial para realizar consultas o tareas. La proporción aumenta al 52 % entre las compañías de 250 empleados o más y alcanza el 46.1 % en las que tienen entre 50 y 99 trabajadores.
La medición, divulgada en agosto, constituye una referencia para evaluar la penetración de estas tecnologías en el tejido empresarial formal. No obstante, el indicador registra la utilización de IA en actividades específicas y no permite determinar cuántas empresas han automatizado procesos estratégicos, cuánto han invertido ni qué beneficios económicos obtienen.
La diferencia resulta significativa al contrastar estos datos con el estudio El estado de la transformación digital en América Latina 2026, de ManageEngine. En una encuesta realizada a 150 directivos y responsables de tecnología de empresas dominicanas, el 73 % manifestó dificultades para convertir sus inversiones en IA en resultados empresariales tangibles, pese a que el 95 % consideró que sus organizaciones estaban total o parcialmente preparadas para adoptarla.
Ambos estudios emplean metodologías y poblaciones distintas, por lo que sus porcentajes no son directamente comparables. En conjunto, permiten identificar dos dimensiones de la transformación tecnológica: la incorporación creciente de herramientas y las dificultades para medir su contribución al negocio.
Banco Popular: de las pruebas tecnológicas a la gestión operativa
Una de las aplicaciones empresariales documentadas corresponde al Banco Popular Dominicano, que durante 2026 presentó resultados de proyectos basados en inteligencia artificial para la gestión del riesgo operacional y la personalización de servicios financieros.
En mayo, Microsoft publicó un caso de implementación de AURA, un sistema desarrollado por el banco mediante herramientas de automatización y agentes de inteligencia artificial. La solución permite analizar documentos, revisar controles y supervisar riesgos de manera continua, sustituyendo parte de las verificaciones manuales y periódicas.
Según los resultados comunicados por Microsoft y la entidad bancaria, la implementación multiplicó por siete la capacidad analítica de los equipos responsables, redujo un 70 % la carga operativa manual y amplió la cobertura de supervisión de riesgos desde aproximadamente un 40 % hasta el 100 % del universo definido por el banco.
El sistema también procesa alrededor de 80,000 documentos semanales y analiza más de 300 casos diarios, de acuerdo con la documentación del proyecto. Las decisiones finales permanecen bajo la responsabilidad de especialistas del área de riesgos.
Los indicadores corresponden a resultados reportados por las organizaciones participantes y no a una auditoría independiente publicada. Aun así, ofrecen una referencia cuantificable sobre la aplicación de inteligencia artificial a una función empresarial específica.
El Banco Popular también ha extendido estas capacidades a sus operaciones comerciales. Durante el Foro Caribe Naranja, celebrado en octubre, Francisco Ramírez, vicepresidente ejecutivo de Negocios Personales y Sucursales, informó que los modelos de IA de la entidad alcanzan al 95 % de su base de clientes, equivalente a más de 1.7 millones de personas.
El ejecutivo indicó que los sistemas generan aproximadamente 600,000 decisiones personalizadas al mes y que cerca de la mitad de las ventas de productos y servicios financieros se produce con apoyo de estas capacidades de personalización.
Los datos describen una aplicación de la tecnología en procesos comerciales de gran escala, aunque la información divulgada no permite establecer cuánto del crecimiento de las ventas corresponde exclusivamente al uso de inteligencia artificial.
Qik reporta mejoras en detección de fraude
Otro caso presentado durante 2026 corresponde a Qik, entidad financiera digital que ha incorporado herramientas de inteligencia artificial a sus procesos de prevención de fraude.
En septiembre, Paula Bellizia, vicepresidenta de Amazon Web Services (AWS) para América Latina, informó durante un encuentro empresarial en Santo Domingo que la entidad había mejorado un 46 % su capacidad de detección de fraude y reducido un 39.5 % los costos asociados a transacciones fraudulentas.
Bellizia presentó el proyecto como parte de las aplicaciones de AWS desarrolladas por organizaciones dominicanas e identificó también iniciativas tecnológicas en Grupo Ramos y la Tesorería de la Seguridad Social.
En el caso de Qik, los resultados comunicados apuntan a mejoras en una actividad vinculada directamente con los costos operativos y la protección financiera. Sin embargo, no se divulgó una metodología independiente que permitiera conocer el período de comparación, la inversión realizada o el retorno financiero total del proyecto.
La experiencia constituye un ejemplo de utilización empresarial con indicadores operativos específicos, aunque sus resultados no pueden extrapolarse automáticamente a otras entidades financieras ni a sectores con estructuras tecnológicas diferentes.
El presupuesto tecnológico y la dificultad de obtener retornos
El financiamiento de los proyectos constituye otra dimensión de la adopción empresarial de IA. Además de las licencias y servicios informáticos, las organizaciones deben asumir costos de integración de sistemas, gestión de datos, seguridad, formación y mantenimiento.
El estudio de ManageEngine identificó dificultades estructurales en este ámbito. Entre los participantes dominicanos, el 41 % describió su organización como dependiente de herramientas en la nube poco integradas y el 31 % señaló una fuerte dependencia de sistemas tecnológicos heredados.
La investigación también encontró que el 92 % de los encuestados pertenecía a organizaciones que destinaban una mayor proporción de sus presupuestos tecnológicos al mantenimiento que a la innovación.
La fragmentación de los sistemas constituye un obstáculo adicional. El 61 % indicó que sus organizaciones utilizaban entre 11 y 25 soluciones tecnológicas diferentes, mientras que el 89 % consideró que la proliferación de herramientas había incrementado la complejidad operativa durante los dos años anteriores.
Estos resultados proceden de una encuesta empresarial de alcance limitado y deben interpretarse como respuestas de sus participantes, no como proporciones representativas de todas las empresas del país.
Las fuentes disponibles tampoco permiten calcular una cifra nacional consolidada de inversión privada en inteligencia artificial ni establecer un retorno promedio de esas inversiones. Para determinarlo sería necesario disponer de información comparable sobre desembolsos, costos de operación, productividad y beneficios económicos antes y después de cada implementación.
Las pymes enfrentan barreras de conocimiento e integración
La incorporación de inteligencia artificial presenta condiciones distintas entre grandes corporaciones y pequeñas empresas, particularmente por las diferencias en infraestructura, disponibilidad de especialistas y capacidad financiera.
En agosto, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentaron una guía dirigida a facilitar el uso de IA en emprendimientos y mipymes.
La iniciativa contempla aplicaciones relacionadas con atención al cliente, organización administrativa, elaboración de cotizaciones, análisis de ventas y creación de contenidos, además de recomendaciones para el uso responsable de la tecnología.
Por su parte, Claro Dominicana incorporó Microsoft 365 Copilot a su portafolio empresarial en junio de 2025, ampliando la disponibilidad comercial de herramientas de inteligencia artificial para clientes corporativos y pequeñas empresas.
La disponibilidad de estas soluciones, sin embargo, no constituye evidencia de su adopción generalizada ni de mejoras económicas automáticas.
El desarrollo de capacidades técnicas también forma parte de las iniciativas anunciadas este año. En septiembre, AWS y varias instituciones públicas y privadas presentaron el programa AWS Entrena República Dominicana, con el objetivo de capacitar gratuitamente a 50,000 personas en inteligencia artificial y computación en la nube antes de 2028.
El programa está orientado a estudiantes, profesionales, emprendedores y empresas, y busca ampliar la disponibilidad de competencias relacionadas con estas tecnologías. La cifra representa una meta de capacitación, no personas que hayan completado ya el proceso.
El Banco Mundial advierte sobre la productividad
El avance regional de la inteligencia artificial fue examinado por el Banco Mundial en su informe económico de octubre de 2026, titulado Aprovechando la transición de la IA.
El organismo sostiene que las empresas latinoamericanas están incorporando estas herramientas, aunque su utilización todavía alcanza de manera limitada los procesos centrales del negocio. Identifica entre los principales obstáculos las capacidades directivas, las competencias de los trabajadores y las dificultades de reorganización interna.
El Banco Mundial estima que cerca del 8 % de la fuerza laboral regional desempeña ocupaciones intensivas en conocimiento que podrían beneficiarse de las nuevas capacidades tecnológicas, mientras que aproximadamente un 10 % trabaja en actividades cognitivas rutinarias con mayor exposición a la automatización.
Estas proporciones corresponden a estimaciones regionales y no constituyen mediciones exclusivas del mercado laboral dominicano.
El informe recomienda fortalecer las capacidades empresariales, la formación técnica y la infraestructura de datos para que la adopción de inteligencia artificial contribuya a elevar la productividad.
En República Dominicana, las experiencias documentadas muestran que las aplicaciones con resultados cuantificables se concentran, entre otros ámbitos, en el análisis de riesgos, la prevención del fraude y la automatización de tareas. Al mismo tiempo, los estudios empresariales evidencian dificultades para integrar nuevas herramientas y demostrar su rendimiento económico.
La información disponible todavía es insuficiente para establecer el impacto agregado de la IA sobre la productividad nacional. Los próximos indicadores relevantes serán la evolución de las inversiones tecnológicas, los resultados auditables de los proyectos empresariales y la capacidad de las organizaciones para extender estas aplicaciones a sus operaciones habituales.