República Dominicana participará durante los próximos dos años en una iniciativa de la Organización Panamericana de la Salud dirigida a reducir muertes maternas evitables, embarazos adolescentes no planificados y la transmisión de determinadas infecciones de madre a hijo. El proyecto también se desarrollará en Guatemala y se enfocará especialmente en territorios con mayores dificultades de acceso a servicios sanitarios.

La OPS estima que en República Dominicana se producen alrededor de 12,000 nacimientos de madres adolescentes cada año. Aunque el país ha registrado avances durante la última década, el embarazo en edades tempranas continúa asociado con desafíos educativos, económicos y sanitarios, particularmente entre poblaciones en condiciones de mayor vulnerabilidad.

Según datos nacionales citados por las autoridades sanitarias, la tasa de partos entre adolescentes de 15 a 19 años cayó de 75 por cada mil en 2017 a 34 por cada mil en 2025. En términos absolutos, el número de partos en ese grupo pasó de 35,461 a 15,563 durante el mismo período, mientras su proporción dentro del total de nacimientos disminuyó de 21 % a 11.7 %.

La nueva iniciativa pretende actuar sobre las brechas que todavía permanecen. Entre las medidas previstas está fortalecer la planificación familiar después del parto y otros eventos obstétricos, mejorar la atención prenatal y formar al personal de salud para ofrecer servicios adaptados a adolescentes y jóvenes. También se trabajará en la prevención, diagnóstico y tratamiento de infecciones que pueden transmitirse durante el embarazo o el parto, como VIH, sífilis, hepatitis B y enfermedad de Chagas.

Los jóvenes también participarán en el diseño y evaluación de algunos servicios. La OPS estima que entre 10,000 y 15,000 adolescentes y jóvenes de República Dominicana y Guatemala recibirán beneficios directos durante los dos años de implementación.

La reducción sostenida del embarazo adolescente no dependerá únicamente de ampliar la oferta médica, sino también de la continuidad de servicios, educación, acceso efectivo a métodos de planificación y capacidad de llegar a las comunidades donde las barreras siguen siendo mayores. La nueva iniciativa permitirá comprobar si parte de los avances nacionales puede acelerarse precisamente en esos territorios.