Bruselas. El Consejo de la Unión Europea dio este jueves su aprobación final a un nuevo marco común para gestionar la devolución de ciudadanos de terceros países que no tengan derecho legal a permanecer en territorio comunitario.

La normativa introduce una Orden Europea de Retorno, un documento común que permitirá compartir entre los Estados miembros los elementos principales de una decisión de devolución. El reconocimiento mutuo de esas decisiones continuará siendo voluntario inicialmente y será revisado tres años después de la entrada en vigor del nuevo sistema.

Las disposiciones también permitirán que los países miembros celebren acuerdos con Estados fuera de la Unión Europea para establecer centros de retorno destinados a determinadas personas sujetas a órdenes de salida. Esos acuerdos deberán realizarse con países que respeten las normas internacionales de derechos humanos y el principio de no devolución o non-refoulement.

Los menores no acompañados quedan excluidos de los acuerdos relativos a esos centros. El reglamento incorpora además disposiciones específicas para personas consideradas un riesgo para la seguridad, incluyendo la posibilidad de períodos de detención superiores a 24 meses en determinadas circunstancias.

El Consejo indicó que las medidas relacionadas con los retornos deberán ejecutarse respetando los derechos fundamentales.

La aprobación forma parte de la aplicación más amplia del Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea. El reglamento será publicado ahora en el Diario Oficial de la UE y entrará en vigor al día siguiente de su publicación. Algunas disposiciones tendrán aplicación inmediata, mientras que otras que requieren preparación comenzarán a aplicarse un año después.